jueves, 13 de agosto de 2015

Armas Autónomas: Carta abierta de Científicos e Investigadores de la IA (Inteligencia Artificial) y Robótica



El Observatorio Geopolítico de los Conflictos con sede en Rosario Argentina subscribe y lanza una campaña de adhesión a la Carta Abierta de Científicos del campo de la Inteligencia Artificial (IA) y Robótica, que publicamos a continuación. La finalidad es crear un movimiento de opinión pública  a nivel internacional para que se prohiba la producción y uso de Armas Autónomas,  de robots killer (robots asesinos), programados para identificar y matar al objetivo sin ser guiados por seres humanos. Se calcula que podrán estar en el mercado en pocos años. Su bajo costo y peligrosidad harán de estas armas unas de las más letales. Podrán ser utilizadas por Estados o simplemente cualquier grupo alzado en armas, abriendo así un escenario aún más deshumanizante de los conflictos que se multiplican en el planeta y cuyas víctimas son sobre todo civiles. 


Hasta ahora han firmado más de 2800 científicos del área de la Inteligencia Artificial y más de 16.000 personas de otras áreas. Entre los mundialmente conocidos se encuentran Stephen Hawkins y Noam Chomsky.

Participa y difundes entre tus amigos, conocidos y colegas. NO A LAS ARMAS AUTÓNOMAS

Esta carta abierta fue anunciada en la apertura de la conferencia IJCAI-15 en Buenos Aires, el 28 de julio de 2015. Quienes deseen ver el comunicado de prensa pueden ponerse en contacto con Toby Walsh. La recepción, verificación de la firma y gestión de la lista son realizadas por FLI; para cuestiones administrativas acerca de esta carta, por favor póngase en contacto con tegmark@mit.edu

Armas Autónomas: Carta abierta de Científicos e Investigadores de la IA (Inteligencia Artificial) y Robótica


Las Armas Autónomas seleccionan y atacan objetivos sin intervención humana. Esta definición podría incluir, por ejemplo, quadcopters armados que pueden buscar y eliminar personas con criterios predefinidos, pero no incluyen misiles crucero o aviones no tripulados a control remoto (drones) para los cuales son seres humanos quienes definen los objetivos. La tecnología de Inteligencia Artificial (IA) ha alcanzado un punto en el que el despliegue de este tipo de sistemas es  factible para los próximos años, ya no es cuestión de décadas, y las expectativas son altas: las Armas Autónomas se han descrito como la tercera revolución en la guerra, después de la pólvora y las armas nucleares.

Mucho se ha argumentado a favor  y en contra de las Armas Autónomas. Un argumento  a favor  es que la sustitución de soldados  por máquinas  produciría una merma sustancial en las bajas humanas.  Su contrario manifiesta que el umbral para iniciar un conflicto armado se vería reducido. La pregunta clave para la humanidad hoy es si deseamos iniciar una carrera mundial de armas IA o si deseamos evitar que ésta se lleve a cabo. Si alguna potencia militar sigue adelante con el desarrollo de armas IA, una carrera armamentista IA mundial es prácticamente inevitable, y el punto final de esta trayectoria tecnológica es obvia: las Armas Autónomas se convertirán en los Kalashnikovs del mañana. A diferencia de las armas nucleares, no requieren costosos o difíciles procesos de obtención de materias primas, por lo que su producción en masa se convertirá en algo masivo  y barato para las potencias militares significativas. Sólo será cuestión de tiempo hasta que aparezcan en el mercado negro y en las manos de los terroristas, de dictadores que deseen controlar mejor a su población, de señores de la guerra que deseen perpetrar su limpieza étnica, etc. Las Armas Autónomas son ideales para tareas tales como asesinar, desestabilizar naciones, dividir poblaciones y matar selectivamente grupos étnicos en particular. Por ello creemos que una carrera de armas militares IA sería altamente negativa para la humanidad.  Habría muchas formas en que la IA podría  hacer  de los campos de batalla  lugares  más seguros para los humanos, especialmente para los civiles, sin que esto signifique crear nuevas herramientas para matar gente.

Así como la mayoría de químicos y biólogos no tienen ningún interés en construir armamentos químicos o biológicos, la mayoría de los investigadores de la IA no tienen ningún interés en construir  armamento IA, y no quieren que otros lo hagan empañando así su campo. El desarrollo de tecnología en Armas Autónomas  podría generar reacciones públicas negativas contra la IA, cercenando los futuros beneficios que ésta podría dar a la humanidad. De hecho, químicos y biólogos en general han apoyado acuerdos internacionales que con éxito han prohibido el desarrollo de armas químicas y biológicas, al igual que la mayoría de los físicos han respaldado los tratados que prohíben el desarrollo de armas nucleares en bases espaciales y el desarrollo de armas láser cegadoras.

En resumen, creemos que la IA tiene un gran potencial para beneficiar a la humanidad de muchas maneras, y que la meta en el campo de la IA debería ser esa, hacerlo. Iniciar una carrera armamentista de tecnología IA es una pésima idea, y debe ser impedida mediante una  prohibición de armamento ofensivo autónomo más allá del control humano.

Para suscribir la carta abierta ingresa al siguiente link:
http://futureoflife.org/AI/open_letter_autonomous_weapons#signatories

 

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